martes, 13 de octubre de 2009

toques y desconfiguraciones

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Yo, me moría, por venir
y al llegar sentí un llegue, una punzada pulsátil
y me dio miedo entrar, porque yo veía
que él era ella
sutil centella de asombros renovados
ella echándome en cara mis parpadeos, mi desparpajo
mi paja
de la ke yo hacía memoria cada vez que me moría
y me sentía escoria

y ella dijo: por eso me llegué hasta vos envuelta en la brisa pura y fresca del a ver no. Y no vi nada, porque me cegué

¿y era yo tal vez de esas frutas prohibidas que se entregan amorosas al contacto de la tinta y de la mano rumorosa que la arranca en plena madurez?... cuando un solo instante después hubiera sido inevitable su caída?

y caí hasta el fondo

Y sabe bien que me hubiera desnudado y descarnado sola esperando, esperando hasta que su semilla traída por su aliento hubiera penetrado en mí y me hubiera hecho germinar en sitio menos ingrato

Me gustan las palabras: argucia, artimaña, ardid, treta, estratagema… aluden a una manera hábil de manipular

Y al morirte, tu vida se rompió y detrás estaban tus espejos, donde te viste cara a cara, viste tu cadáver, para mirar lo ke quieres ver o lo que no, y cada ves ke te viste, vistes un nuevo espejo con fríos ropajes de muerte y pues tan bien vestidos que son una espectacular poesía sin ética, tras el tic y el tac del tiempo que muere incognito, no más que surcado de puntos suspensivos…

Lenguaje de ramas sin raíces
arterias apagadas por túneles tapizados
de tótem, de lágrimas y de gemas gimiendo…
sin embargo no todos los tapices tienen los mismos decorados
ni el mismo decoro, ni son dorados…
los hay cándidos
cuyos datos exactos no encajan con lo figurado
porque no solo de fe vive el confeso
ni el sentido de las desconfiguraciones dibujan mapas
de laberintos armados con armazones
de armas blancas y negras

¿fui entonces yo una de aquellas que andaban por lo inmundo del mundo ignorándose a si misma mientras pretendía ufana e ilusamente conocer a un arlequín?
No, porque su poética irradiara ya sobre mi piel

Tal vez si, tal vez no

¿fui acaso yo una de aquellas que deseando aprehender me viera inesperadamente obligada a enseñar?

Quizás, porque ignorando todo lo que sabía, sabía todo lo que ignoraba

¿Seré yo acaso aquella que con su dulce toque te han logrado despertar del sueño fatal?

eso sólo tú lo sabes y yo, ya nunca lo sabré.

mas escucha tú que eres como mi maestro
en tu propia voz que desespera
por no esperar, lo que quieras o no, va a llegar
eres el mensajero predilecto de las parcas, que te imponen la misión
de transmitir sus enseñanzas a los titiriteros y a los pajariteros auto convocados a su cruz

tú estás reservado para algo más que vaciar las vasijas de la noche o tapar sus agujeros

ya no mas sementerios cimentados en manipulaciones, en esperas e intereses de préstamos dementes genialmente poetizados,   mas...

bien lo sabes (en tu encarnado deseo)
que tú eres tanto como yo
y así yo tanto como tú
dentro, muy dentro
mera mente
silente


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2 comentarios:

Monica Alvarez dijo...

"sin embargo no todos los tapices tienen los mismos decorados"

Cada uno tiene un tapiz diferente en su alma.Las huellas hacen la diferencia.Hay tantos tapices como personas.

Saludos desde Ñuñoa

Francisco Ortiz dijo...

Silente y lleno de significados, de dictados a los que no se puede escapar, de llamadas que resuenan con ecos.
Un abrazo.