viernes, 11 de julio de 2008

Cuándo buscas sincronicidades, las sincronicidades te buscan!


· En 1958, el novelista William Burroughs, que residía en Tánger, mantuvo cierto día una conversación con un tal capitán Clark, quien le mencionó que había estado navegando por el estrecho 23 años sin ningún percance. Ese día el capitán Clark sufrió su primer accidente grave. Esa misma tarde, mientras comentaba el suceso, Burroughs escuchó un boletín de la radio donde se informaba de un accidente aéreo ocurrido en Florida. El número de vuelo resultó ser el 23 y el piloto un tal capitán Clark.

· Después de que Arthur Koestler publicase sus Roots of Coincidence, el profesor Hans Zeisel, de la Universidad de Chicago, escribió a Koestler relatándole cómo le perseguía dondequiera que fuese una cadena de números 23. En Viena, de donde era originario, vivió en la calle Rossaurerlaend 23. Tuvo su bufete de abogados en la Gonzagagasse 23 y su madre vivía en la Alserstrasse 23. En cierta ocasión la madre de Zeisel llevó a Montecarlo la novela titulada Die Liebe der Jeanne Ney, en la que un personaje gana una fortuna apostando en la ruleta al número 23. La madre de Zeisel decidió repetir la suerte del personaje de la novela y en el casino apostó al número 23. El número 23 salió al segundo intento.

Siempre constituye para mí nuevo motivo de asombro el que sean tantas las personas que han tenido experiencias de ésta índole (sincronicidades) y del cuidado con que se oculta cuanto hay en ellas de inexplicable. (C. G. Jung)

· Carl G. Jung tuvo una vez un sueño sobre Liverpool, sueño al que concedió tanta importancia que lo analizó profusamente. Una de las conclusiones que sacó fue que Liverpool, a través de un juego de palabras, representaba en su sueño un "pool of life", lo que vendría a significar un renacimiento. Años más tarde, Peter O'Halligan, del Centro Mundial de Coincidencias, en Berkeley, California, analizó el sueño cuidadosamente y concluyó que todos los detalles indicaban que el lugar que describe Jung no podía ser otro que una intersección de ciertas calles de Liverpool. En ese lugar hubo un café donde los Beatles actuaron por primera vez. En ese mismo punto, más tarde, se ubicó el Teatro de la Ciencia Ficción, donde se representó "Illuminatus", obra de Robert Anton Wilson en la que la acción transcurría principalmente en un submarino amarillo, homenaje a los Beatles. Carl G. Jung era un personaje de la obra. ¿Renacimiento?

· Un tal M. Deschamps relata que, de niño en Orleans (Francia), un huésped de la familia llamado M. de Fortgibu le ofreció un trozo de pudding de ciruelas. Años más tarde, M. Deschamps ya mozo, pidió pudding de ciruelas en un restaurante de París. El camarero le dijo que la última ración acababa de servírsela a un señor, señor al que señaló discretamente y que no era otro que M. de Fortgibu. Muchos años después, en una cena donde a M. Deschamps se le ofreció pudding de ciruelas, aprovechó éste la oportunidad para narrar sus experiencias con relación a dicho manjar y el Sr. de Fortgibu. Acabado el relato, y mientras deglutía su pudding de ciruelas, Deschamps manifestó que lo único que faltaba era la presencia del señor de Fortgibu. En ese momento la puerta se abrió y apareció M. de Fortgibu, ahora un anciano desorientado, quien se excusó alegando que se había equivocado de puerta.

· 13.2.96. Hoy he leído en el libro The True Confessions of Aleister Crowley una referencia a un tal "Mortadello" y me ha hecho gracia, pues lo relacioné con el héroe de tebeo ideado por Ibáñez, personaje favorito de mi hijo. Al poco rato, en la radio, oigo que se ha detenido en Francia al etarra Mortadelo.

· El ingeniero J.W. Dunne, en 1902, tuvo una pesadilla acerca de una erupción volcánica. La pesadilla consistió en las habituales situaciones de correr, apresurarse, perderse, etc., en su esfuerzo por llegar a tiempo de avisar a la gente amenazada. En la lógica del sueño el aciago suceso no había ocurrido, pero Dunne sabía sin lugar a dudas que ocurriría. El lugar amenazado en su sueño era una isla en la que se hablaba francés y Dunne sabía que morirían 4.000 personas. Dos días después de la pesadilla un volcán en la Martinica francesa entró en erupción, una ciudad fue sepultada y 40.000 personas murieron.

· En 1909, discutiendo sobre parapsicología, Freud y Jung perdieron los estribos. Entonces oyeron el ruido de una explosión procedente de la biblioteca de Freud. Ambos enmudecieron de sorpresa. Jung habló primero:


- "Ahí lo tiene. Eso es un ejemplo de los llamados fenómenos catalíticos".
- "¡Oh, vamos -exclamó Freud-, eso es caca de la vaca!"
- "No lo es -replicó Jung-. Se equivoca, Herr Profesor. ¡Y para demostrar mi punto de vista, vaticino que en breve se producirá otra detonación!"

Ambos psicoanalistas guardaron silencio y entonces se oyó una segunda explosión. Freud se quedó tan impresionado que no pudo seguir argumentando.

Pero lo extraño de esta historia es que posee dos secuelas. En 1972, el Dr. Robert Harvie, psicólogo de la Universidad de Londres, leía en voz alta a un amigo el relato de este episodio cuando una lámpara de la sala de Harvie cayó al suelo estrepitosamente. Y en 1973, una tal Margaret Green informó que mientras leía el mismo pasaje acerca de Jung y Freud en un tren, la ventana estalló repentinamente con un estruendo semejante al de una bomba.

· Noche del 17.04.97. Al acostarme, tomo uno de los varios libros que descasan sobre la mesilla de noche. Se trata de El dardo en la palabra, de Fernando Lázaro Carreter. Leo en la página 114 una anécdota referida por Ortega y Gasset sobre Pío Baroja en la que el novelista vasco manifestó que no hay peor cosa que ponerse a pensar en cómo se deben decir las cosas, porque acababa uno de perder la cabeza. Él había escrito: "Aviraneta bajó de zapatillas", pero al preguntarse si estaba bien o mal dicho, ya no sabía si debía decirse "Aviraneta bajó de zapatillas, bajó con zapatillas o bajó a zapatillas". Leído el "dardo", dejé el libro de Lázaro Carreter y tomé otro, esta vez Las máscaras del héroe, de Juan Manuel de Pradas y a los pocos párrafos llego a este pasaje: "En esto estaba en los talleres Pío Baroja, en alpargatas, de alpargatas, con alpargatas, muy envuelto..." (los subrayados son míos, y sólo míos). ¿No resulta en extremo curioso que lo que acababa de leer como anécdota en un libro lo parodie a continuación otro libro dentro de su narración, libros sólo unidos entre sí (imagino) por descansar en mi mesilla?

Cuanto más frecuentemente utilizamos la palabra "coincidencia" para explicar acontecimientos extraños significa que no buscamos, sino que evitamos encontrar la explicación real. (R.A. Wilson)

· Primero de abril de 1949. Jung llevaba unos días ocupado en una investigación sobre el símbolo del pez en la historia. Por la mañana había escrito: "Est homo totus medius piscis ab imo". Ese mismo día en el almuerzo sirven pescado. Durante la comida alguien recuerda accidentalmente la costumbre del "pez de abril". Por la tarde una paciente a quien había tratado meses atrás, acudió a verlo para mostrarle algunos cuadros de peces que había pintado durante ese lapso. Por la noche se le mostró un bordado que representaba monstruos marinos pisciformes. Al día siguiente, 2 de abril, a primera hora de la mañana, otra ex paciente, a quien no había visto en muchos años, acudió a Jung para relatarle un sueño en el cual, estando a orillas de un lago, vio a un pez grande que se acercaba nadando en su dirección para detenerse a sus pies. Jung afirma que sólo una persona de las mencionadas sabía en lo que estaba trabajando.

10 comentarios:

John Nick dijo...

Este blog es genial! Lo conocí entrando a tu perfil. Me alegro de saber que no solo Sting habla de Jung y observa sincronicidades por doquier :P Espero tener tiempo para ir leyendo tus anteriores posteos, realmente me atrapó.

Jesus Dominguez dijo...

Volveré con más tiempo.

Un saludo, guapa

Jesús Domínguez

Celeste dijo...

Wow! Estoy tan impactada con todo lo que acabo de leer que me doy cuenta apenas de la cantidad de sincrinicidades que he vivido sin prestarles atención!

Wow!

Beso celeste!

PDT. Ya tengo sobre qué pensar un buen rato el fin de semana :)

digler dijo...

me quede impresionado con tantos relatos... creo que eso confirma que los seres humanos vivimos estrechamente conectados al tiempo y espacio de todo lo que nos rodea

Espejo ROJO dijo...

wow que experiencias mas veraces! cierto todo! a mi me pasa a veces! ;)

EL HIPPIE VIEJO dijo...

BIEN POR TU ESCRITO NATASHA,
TAMBIÈN,
POR TU PARTICULAR ESTILO DE HACERNOS VER CON CLARIDAD ALGUNAS CUESTIONES QUE NO NOS DAMOS CUENTA.

BUEN FIN DE SEMANA AMIGA!

BESOS

ADAL

Basquiat dijo...

natasha, similar a aquella experiencia que cuentan del personaje mortadelo, es basicamente la que me sucede recurrentemente.
con respecto a los numeros, tengo una anecdota para contar, el dia de mi cumpleaños es exactamente el mismo dia del cumpleaños de mi abuela paterna, recuerdo que una vez de niño cuando ya ella había fallecido, se realizaba por ahi una especie de rifa de dinero, en la cual tenias que escoger un numero del 1 al 100, recuerdo que le "recé" (o hablé con ella) a mi abuela fallecida para que salga el numero que iba a escoger que era el 29, numero de nuestro cumpleaños, el caso es que cuando fui a escoger el numero, ya estaba tomado y tuve que escoger otro y como te imaginarás salió el 29, increible, pero ahi no termina todo, al siguiente mes, ya no entré a la rifa y volvió a salir el 29, ese dia quedé convencido que existe una conexion con los muertos. Bueno y muchos años después un primo hermano mio tuvo un hijo, o sea un bisnieto de ella y tambien nació el mismo dia 29 de julio, alucinante no?
un tema que tiene para mucho, un besote.

Catalina Zentner dijo...

La verdad, Naty, estos deslices me parecen espectaculares en cuanto a la bibliografía que expones y la calidad de los temas que abordas. Como siempre me voy sabiendo un poco más sobre lo mucho que me queda por conocer.
Un abrazo,

Jan Puerta dijo...

Me ha encantado entrar en este blog y empezar a leer palabras de Jung.
Hay que sentarse y leer con la calma que requiere el paso por tu cuaderno. Lo haré.
Un abrazo

MAR dijo...

ME GUSTA SINCRONIZAR CON TODOS LOS SERES OJALA EN POSITIVO EN LA VIDA.
MUY LINDO POST.
CARIÑOS PAR ATI
MAR